Es la jornada más dura de la edición. Los 176,2 kilómetros y los 3.841 metros de desnivel positivo, junto al terreno habitual de Eibar, la convierten en el gran día para la clasificación general.
Aquí se esperan ataques directos entre los principales favoritos. Es el escenario ideal para marcar diferencias claras y, probablemente, decidir buena parte del resultado final.