












Fundada hace más de dos mil años por el cónsul romano Pompeyo, sobre un pueblo vascón. Pamplona se erigió como capital del Reino de Navarra. Un paseo por sus calles permite sentir una historia que va más allá de los Sanfermines, descubriendo un legado patrimonial de primer orden en el que destacan especialmente sus murallas renacentistas declaradas Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural. Su extenso legado histórico y patrimonial, material e inmaterial, confluye orgánicamente con sus espacios llenos de vida, una amplia oferta cultural y de vanguardia. Por sus gentes acogedoras, sus entornos verdes y arraigadas tradiciones, Pamplona siempre logra conmover a aquellos/as que la visitan.
LA CUEVA DE MEDUKILLO, MEMORIA Y TERRITORIO
En el municipio de Astitz, a pocos minutos de Lekunberri, se encuentra la cueva de Mendukillo, que aflora las cavidades de la sierra de Aralar. Es uno de los espacios naturales y patrimoniales más singulares de Euskal Herria, un simbolo que combina territorio, naturaleza, historia, ciencia y turismo sostenible.
Al igual que lo hace un ciclista, el agua ha recorrido su camino, esta vez bajo tierra, y nos ha puesto delante de nuestros ojos un mundo desconocido. Durante años fue utilizado por las pastoras y los pastores como establo natural y hoy es un símbolo de turismo sostenible y accesible, un espacio educativo.
Está rodeada de un hayedo de gran valor ecológico, tiene alrededor un patrimonio megalítico muy rico y rutas de todo tipo. Es una meta espectacular en todos los sentidos.